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La JOCI, el MIJARC y la FIMARC definen juntos un plan de acción PDF Imprimir E-mail

 

La JOCI acogió un seminario de la juventud asiática en Filipinas del 24 al 28 de septiembre 2018. Veintiséis delegados de diversas organizaciones, colaboradores en Filipinas y movimientos nacionales de Asia participaron en el encuentro. Tres organizaciones internacionales – MIJARC, FIMARC y la JOCI – elaboraron un programa con el apoyo de Entraide y Fraternité-Bélgica. Esta colaboración de tres años tiene previsto profundizar las cuestiones ligadas a (1) la juventud; (2) la soberanía alimentaria; y (3) el género.

 

Dos días de intercambio tuvieron lugar en Valenzuela City antes del seminario propiamente dicho. Permitieron descubrir la realidad de los jóvenes trabajadores contractuales en fábrica y la de los trabajadores informales operando en la calle.

 

Siguen unos testimonios de jóvenes trabajadores que encontramos durante el intercambio.

 

“Me llamo Alex Maomay, tengo veintiséis años y vivo ahora en Mulawinan, Lawang Bato, Valenzuela. Trabajé en una fábrica como trabajador temporal y migré a Manilla para encontrar trabajo. Como trabajador temporal, no estoy seguro de que la empresa renovará mi contrato cuando se termine.  Antes mi única preocupación era trabajar y ganar dinero para ayudar a mi familia.  Pero cuando fui contactado por la JOC a través de Brian, comprendí progresivamente mi situación y mis derechos de trabajador. Fui motivado a desarrollar una pequeña acción para cambiar la situación injusta que vivimos en la fábrica: bajos salarios, sin beneficios sociales, largos horarios de trabajo e inseguridad del empleo. Fuimos juntos al ministerio de trabajo para una consulta sobre nuestra situación. La empresa se dio cuenta y nos echó.”


La realidad de Alex refleja la situación de muchos jóvenes trabajadores de Filipinas que han migrado a la capital para encontrar un empleo y ayudar a sus familias que viven en provincia. Pero están confrontados a múltiples desafíos en la ciudad como la remuneración insuficiente, los bajos salarios, los largos horarios de trabajo, la ausencia de ventajas sociales y de protección social y la dificultad de adherirse libremente a una asociación. Esos problemas parece que ya han sido vistos pero es una realidad a la que no han respondido las autoridades locales (el Estado) y los empleadores que sólo tienen como objetivo el beneficio.

 

“Me llamo Ewin Llamas, tengo treinta y seis años, soy casado y tengo un hijo. Nací en San Miguel, Bulacan, y ahora vivo en Valenzuela City. Trabajé como obrero en una empresa de construcción, luego como mensajero en una tienda, y luego como conserje en una escuela privada en Lawang Bato, Valenzuela City. Mi salario era muy bajo, 3.500 pesos (70 USD) por mes, y no tenía ningún beneficio social. Como mi salario era muy bajo, trabajé también como conductor de bicitaxi y fue así como conocí a Randy (responsable JOC) y juntos, ayudamos a poner en marcha la asociación de conductores de bici-taxis.”


Como Edwin, muchos jóvenes trabajadores están obligados a encontrar varios empleos para responder a sus necesidades cotidianas.  El número de trabajadores informales no deja de aumentar en Filipinas; ese sector absorbe los jóvenes y los trabajadores que han sido despedidos, los desempleados, los jóvenes no escolarizados, e inclusive los recién licenciados.

 

Los dos días de intercambio fueron seguidos de una conferencia-debate de tres días.  La FIMARC y el MIJARC, que trabajan directamente en el sector agrícola, compartieron las realidades de los jóvenes de ese sector.

 

Muchos campesinos tienden a irse del medio rural para migrar hacia las grandes ciudades o hacia otros países para encontrar un empleo de mejor calidad. Esto porque es difícil trabajar la tierra y porque no hay un apoyo gubernamental.  Muchos campesinos no son propietarios de la tierra que cultivan y reciben muy bajos salarios.  No logran responder a las necesidades cotidianas de su familia y en consecuencia, se endeudan con los bancos u otras personas.  La protección social es inexistente.  El sector agrícola está también confrontado a la amenaza del acaparamiento de tierras y a la reconversión de tierras en zonas de vivienda o en zonas industriales, lo que, a largo plazo, puede llevar a la escasez de alimentos.

 

 

El análisis fue completado por Entraide & Fraternité, el Movimiento Internacional de Estudiantes Católicos, AKMK (Alianza de jóvenes de Mindanao para la paz) y Kilos Ka.  Mencionaron la ausencia de oportunidades para los estudiantes que terminan sus estudios, así como el programa escolar que no tiene en cuenta las necesidades de la economía nacional y se focaliza sobre los servicios orientados a la exportación. Por otra parte, las privatizaciones no se limitan a las escuelas y las universidades, también afectan otros servicios como el agua, la electricidad, los hospitales, la alimentación y otros servicios públicos. La agitación política y social y la militarización son fenómenos comunes en muchos países de Asia.

 

La discriminación de la población indígena, de las mujeres y de la comunidad LGBT se ha extendido en la sociedad y en el mundo del trabajo.

 

Último punto, y no el menor, el continente es afectado por los cambios climáticos y las catástrofes naturales - terremotos, tsunamis, tifones, inundaciones y sequías.

 

Una red que actúa


Frente a todos esos problemas acuciantes que se plantean hoy a los jóvenes, los movimientos convinieron hacer eco de las conclusiones del seminario a los niveles local y nacional, fortalecer la red organizacional existente, y profundizar el análisis a través de intercambios con otros sectores como las poblaciones indígenas y las comunidades agrícolas. El método utilizado se basará en: (1) un análisis profundo de la realidad; (2) una encuesta; (3) testimonios; y (4) una publicación.

 

La acción política consistirá en una unión solidaria, una movilización, un trabajo conjunto de promoción y lobbying a nivel nacional, así como en une sinergia con otras organizaciones e instituciones.

 

A nivel internacional, se definirá una campaña en el marco de la cual todas las organizaciones podrán trabajar juntas, sobre todo en asuntos relacionados con los ingresos de los jóvenes, la seguridad social y la protección social.

 

Finalmente, otro seminario tendrá probablemente lugar y será organizado por la FIMARC sobre la cuestión de la “Soberanía alimentaria” en el contexto del continente africano.

 

 
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